You are currently browsing the category archive for the 'Invitados' category.

Amigos y lectores, les traigo hoy dos escritos de Mirta Gaziano, una señora un poco loca en el buen sentido, una señora muy niña pues se da el gusto de seguir soñando y jugando de hacer uso y abuso de su caudalosa imaginación…
A Mirta la conozco hace muy poco, pero siento que la conocí siempre, cuando me mandó estos escritos le pregunté si me dejaba colgarlos aquí y ella dijo que sí muy gustosa.
¿Por qué me interesaron estos relatos? Porque muchas veces me siento de la forma que describe allí, porque creo que a muchas personas les pasa lo mismo y porque creo que hay que tener coraje para admitirlo y vivirlo.
Allí van susu palabras:

A VECES

A veces pierdo las huellas
Me extravío y no veo las anteriores pisadas
Nebulosa, cortina invisible que separa
Indescriptible, misteriosa, imperceptible
Leve y sinuosa que me aparta
Me aleja, me distrae y entretiene
Entonces, así perdida vago entre las cacerolas y los muebles de cocina
Plumero, escoba, ropa tendida ropa seca, ropa guardada, lampazo, tenedor, cuchillos, platos…
Quizás cuando más me pierdo, mejor cocino.
Pero en esa realidad solo siento que sirvo, que vivo pero y mi verdadero yo
solo vibra ante las melodías prefijadas en el aparato del estéreo de la sala?.
Es así, así de simple yo desdoblada, en un antes y un después
En un yo presente de cuerpo entero, pero de mente alejada
Mi memoria ayuda en las respuestas repetidas en las frases repetidas
De otros presentes lejanos de otros vericuetos y antesalas, corredores pasadizos, escondrijos , corriendo telarañas, despejando el paso, ¡¡¡¡¡¡QUEDANDO BIEN!!!!!!!

Pero el otro, el verdadero , interno, lejano, apagado y amordazado yo
Puja por salir , abrir camino tomar su sitio y vagar, vagar, vagar…no apagar la llama, no cerrar puertas ¡¡TODAS ABIERTAS!! Al igual que las ventanas¡¡TODAS ABIERTAS!! LIBRES , SOLO AIRE , SOLO LUZ, SOLO SONIDOS CELESTIALES Y EXTRAVAGANCIAS , LATENCIAS INFINITAS , TRINOS, TRINOS, EXTERIOR Y PODER VOLAR , VOLAR , DANZAR, Y ALLÍ O ALLÁ LEJOS , ENTRE NUBES Y constelaciones hallar la tan esperada felicidad ¡!!
Y es por eso que, solo por eso que me verán como si nada, estar como si nada moverme como si nada
Hacer comentarios, dando opiniones… tomando el te.
Me verán , me podrán tocar , verán mi aspecto exterior , mi indumentaria , mi peinado, si estreno o no mis zapatillas y si , me verán , comentando “tanto de sal en la ensalada” , o “como sembrar una planta , o sobre la casa, o como pulir aquel tapiz…pero en esos casos mi mente esta solo haciendo una siesta, en aparente calma en desmedida y descarada indiferencia , y por dentro en constante ebullición lo que aparentaba dormido quieto y apagado de soslayo solo está a la espera , solo espera…
Y Así… en el mas quedo del silencio me alejo, y dejo de mirarlos de frente y hay barreras en los ojos que no miran, y que barren con la cara, que no fijan que con franca indiferencia voltean hacia uno de los lados, no hay mejor barrera que separe que mirar hacia un punto indefinido y alejarse así como si nada de la torpeza inepta de la gente QUE NO ACEPTA NI DESCUBRE MI URGENCIA FIEL DE SENTIRME COMPRENDIDA.

Mirta Gaziano.
6 de noviembre de 2007

La realidad

Corre detrás mío llamando a la cordura.
Se sitúa adelante con su aspecto más sobrio y convincente.
Me guiña un ojo con gesto de superioridad, de seguridad y convencimiento.

Otras veces toca tenuemente uno de mis hombros haciéndome voltear para verle la cara.

Ella, poseedora de mil argumentos, se presenta parada firmemente sobre sus patas traseras blandiendo su dedo inquisidor y alzando sus brazos como en alarma constante.

Y yo giro en desmesura y la desoigo, juego con ella un juego atroz de escaramuzas para ver quien gana, le disparo y muchas veces no logra hallarme, me escabullo en tenues cortinas de mentiras , otras veces me disuelvo en gelatina bajo el umbral de alguna puerta y desde allí la espío hasta que se va cansada y derrotada , otras veces contacto de inmediato con los ángeles y me vienen a buscar para llevarme a su reino y desde le cielo rió a carcajadas de la cara de tonta con que queda.

Reconozco que muchas veces me sorprende con verdades irrefutables es allí cuando me mudo, me transformo, me deshago, cambio de aspecto de manera tal que me reconocen y hasta me llaman por mi nombre, entonces asumo.

Pero si no, allá voy tras la aventura espacial del universo creado con sones, con perfiles de gloria de estelas celestiales, y allá voy en constante incertidumbre encontrando magia en cada esquina..

Y siempre supe que en mi interior la cautela tiene un nido y la razón mora tranquila, y es por eso que debía abandonar la ambivalencia y hacer pié con la cordura y dejé que tome mi mano y dejé en abandono fiel que la apretara y con firmeza pero suavemente me llevara…

Pero al llegar al borde mismo del círculo-pista-cielo de mi magnífico mundo, hice que afloje la presión de la mano que tomaba, suavizó el apriete y fue así que me llevaba con blandura y yo en entrega sentí que mi alma se escurría y las lágrimas lavaban el trayecto de partida, y resolví nuevamente un cambio brusco.

Sentí que me quedaba y la trampa fue que me deshice y dejé que solo llevara un envase vacío, un cascarón, una apariencia un vestido solo un hueco, un estropajo.

Y yo, nuevamente me quedaba con renovada vida en la que fuera por siempre mi morada, la esencia misma de la vida, en donde la música, el gesto pallasesco, el lenguaje de las manos, el rimel, la pelusa-trapo, luces fantasmales, saltimbanco, zapatones regando lentejuelas, brillos y opacos en constante contraste y miradas cómplices giros volteretas salidas y entradas en bambalinas, sogas y lienzos, violines y tambores, panderetas y giros, giros, hasta tocar el cielo con las manos.

…Entre el público, la realidad me mira amenazante.
Mirta gaziano

———————————

Mirta Gaziano
Profesora superior en artes visuales
docente en nivel superior (jubilada)
Fotógrafa artistica,
Escritora
Publicaciiones en la revista TERCER MILENIO EN LA CULTURA , Rosario

———————————-

ESPERO QUE LO HAYAN DISFRUTADO TANTO COMO YO

Gente, hoy les traigo a la sección “Invitados” a José David Apel, lo conocí hace poco en un café literario y me resultó una persona muy amena y sensilla. Charlando me contó que hace poco editó su primer libro, titulado: “Montefiori” … pues sí, José es de esos pagos y desde allí escribió esa novela (que aun no leo) pero que me la contó un poco, muy orgulloso del trabajo realizado. Luego me dijo que también escribía poemas y aproveché para invitarlo a que me envíe material para publicarlo y bueno, aquí está:

EXUDADO

Alma de mis días, motivo de mi Ser

encanto del destino imposible de lograr.

Escribo tantas veces como sea necesario la palabra Amor,

también Imposible: el desgarro de mi corazón me dicta

la crueldad de saber de tu ausencia.

Aguardo ansioso, espero la llegada de las palabras salvadoras;

de tus manos, de tu cuerpo, de tu vientre, de tu sexo.

Necesidad, deseo fulgurante, abrazador, incendiario,

que se interna en lo profundo y reproduce en mis pensamientos

la palabra del olvido.

Sentido, necesitaría usar la cognición, aunque el amor prevalece

de manera inalienable sobre la Razón.

Voy comprendiendo a paso lento el amor,

siento la plenitud inconmensurable del alma,

encuentro en tu ausencia la presencia Divina.

Descubro en tus vibraciones el vaivén endemoniadamente teísta

que producen nuestros cuerpos concretando la danza ancestral.

Demorado “desciendo” hacia el monte Sinaí

y recibo la rectitud de tus deseos,

encuentro el tan anhelado cáliz, lo pruebo

sin vacilar me inmerso en el néctar que emana tu entrepierna.

Escucho la voz que proviene de alguna parte,

de tus labios celestiales, y me dejo llevar

por la cavidad ardua de la conquista.

Entre pausas descubro la matriz, el alimento del vientre,

me detengo, me inmiscuyo en movimientos ancestrales.

Recorro el terreno suave, su aroma desprende azahares y mieles,

¡es mi tierra prometida!, el lugar donde elegí morir,

para reencarnarme en un ser de luz.

Arribo al punto de mayor latitud de tu cuerpo,

y mi inmensidad planea por sobre un mar de sabiduría.

Éxtasis, infinitándome.

A lo lejos se escuchan tres tambores,

marcan la cadencia del ritmo,

me dejo llevar al son de la música

me interno en lo desconocido.

Lentamente me visita la muerte

comienzo a sentir la luminosidad de un sólo instante

luz, sombra, oscuridad, reflejo que me salva,

voy llegando al umbral de mi vida.

Internándome en la muerte de tu cuerpo vivo.

———————————
Jose David Apel, Nacido en Santa Fe el 21/03/1984. Entre sus escritos se encuentra el libro publicado por la Editorial Croquis, titulado Montefiore.
———————————–

Espero que les haya gustado, dejen sus comentarios para que los lea José!!!

Antonio está editando otro hermoso libro de poemas y me ha enviado para que comparta con todo aquel que se acerque a este blog uno de sus preferidos poemas de este libro.
Ojalá lo disfruten como yo….y recuerden que el blog de Antonio lo pueden ubicar facilmente en mi blogroll “Ahora que nadie nos ve” se los recomiendo para pasar una agradable tarde de lectura.
————————————–
CHUPITOS

Para José Carlos Orellana.

Este vértigo,
este malestar,
esta visión nocturna a las 2 de la tarde,
estas botellas de ron vacías,
esta bolsa de hielo abatida
por la llegada del alba.

Este pantalón vaquero derrotado,
este olor a humo y a vício,
este cansancio acumulado en el alma,
estas ganas de huir sin levantarnos del sofá.

Este sí,
este quizás,
estos chupitos abrasando nuestras gargantas,
estos abrazos infinitos,
este ¿Cómo te llamas?,
este adiós seca tú te lo pierdes.

Este recuerdo, esta lluvia,
estas llaves que no encajan,
esta puerta siempre abierta,
esta despedida sin prisas.

Esta resaca de cojones, joder tío,
pero que bien lo pasamos.

—————————————

Antonio desde aca te mando un FELICIDADES con todas las letras y un enorme SIGUE ADELANTE!!!!!!

Imágenes de la paz (por Stella vdBecke)

Buscando alguna imagen para agregar en esta semana, se me ocurrió hacer una síntesis de los distintos signos que universalmente utilizamos como imágenes de la Paz.. Cómo nacieron y por qué.

La Paloma

Durante muchos años, la paloma fue asociada con la paz.

En la Biblia, se relata como Noé desde el Arca, terminado el diluvio, envía una paloma la cual retorna con una rama de olivo en su pico, semostrando de que ya había tierra firme. Por eso es que la paloma simbolizaba el mensaje de que Dios estaba nuevamente en paz con los hombres.


La Paloma de Picasso.

En 1949, después de la segunda guerra mundial, el Partido Comunista Francés le pide a Pablo Picasso el diseño de un símbolo para el Movimiento de la Paz. Él entonces dibuja el perfil de la ahora tan conocida paloma que fue inmediatamente adoptada por su belleza y simplicidad.

Símbolo de la Paz

En abril de 1958, también por encargo, pero ahora del CND, el artista inglés Herald Holtom diseñó un logo para la Campaña para el Desarme Nuclear. Según él contó después, al principio pensó dibujar una cruz, pero luego se inspiró en la imagen de un hombre desesperado, con las manos extendidas hacia fuera y hacia abajo esquematizando entonces esa figura dentro de un círculo. En realidad para los ingleses este era el símbolo del Desarme Nuclear, no de la paz.

Pero en los años ´60, en las protestas de EEUU contra la guerra de Vietnam este símbolo del desarme fue rápidamente adoptado por los manifestantes en sus marchas pacifistas que lo utilizaban en botones (pins) que se vendían por miles en los campos universitarios, convirtiéndolo así en un símbolo de la paz.

V de la victoria

También tenemos el signo de la victoria, realizado con los dedos índice y mayor de la mano derecha en forma de V. Aunque su origen era representando la “victoria” los hippies lo adoptaron como contrapartida a su simbología de triunfo transformándolo en un signo de paz.

Bandera de la Paz

Por último, partir de la guerra de Irak en el 2003 se ha popularizado la bandera de la Paz, con sus 7 franjas que representan los colores del arco iris y la palabra PACE en su centro. El arco iris, al igual que la paloma representa el pacto que realizó Dios a los hombres luego del diluvio universal como promesa de paz.

————————————-
Gracias Copita!!!! muy didactico e ilustrativo!!!!

La Paz a través del Amor (por María Fernanda Vanni)

Entiendo que sólo se puede llegar a la Paz a través del Amor. Creo que el mayor ejercicio que podemos hacer por la Paz es intentar comprender y amar a quienes piensan o actúan de un modo diferente al nuestro. Por eso en esta semana del Post por la Paz traigo las palabras de la Madre Teresa:

- El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio.
- La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz.
- La paz comienza con una sonrisa.

Madre Teresa de Calcuta

————————————-
Gracias por este aporte hermana!!! www.ocurrencias-enelcamino.blogspot.com

MAFALDA (gracias a Copita)


————————————
Gracias Copita por aportarnos este material tan vigente.

Ya hace tiempo que nos deben (porJavier Bernarte Lecumberri)

Ya hace tiempo que nos deben

alegrías

carcajadas que esconder entre poemas

vasos medio llenos

caras de la moneda

tiempo ya para lindos ojos negros

besos de paz a cada luna nueva

sonrisas de otoño en la vereda

o todo junto, si prefieren:

alegrías

en un disfraz de primavera

————————————-
Muchas gracias Javier por estas palabras.

Nosotros

mail

Sabías muy bien que este momento llegaría algún día. Por eso te escribo estas últimas líneas, para que sepas que aunque una mujer se ha interpuesto entre nosotros, siempre te he querido a ti y así será por siempre. Porque lo fue la primera vez que nos vimos en tu zaguán, cuando, hostigado por la lluvia, busqué un poco de cobijo y tu padre me ofreció hospitalidad. En la primera mirada que me dedicaste, tus ojos me lanzaron esporas que enraizaron de inmediato dentro de mí. Desde entonces no puedo explicar la vida sin poner tu nombre a su lado.

Me llamó la patria y no aparecí por el pueblo. No sé porqué llegué a pensar que tu memoria se agrietaría, que tal vez llegase a olvidarte y casi lo consigo.

La segunda vez que te vi fue en el huerto, con tus amigas. Recuerdo la cara que se te quedó cuando cogí la flor de calabacín y la puse en tu pelo negro. Las demás reían, parecía que el silencio nos humillaba. Pero en tu seriedad descubrí la semilla de la aprobación. Días después a tu familia le llegaron noticias tan deterioradas que tenían forma de deshonra.

A raíz de aquello tus padres tomaron medidas y no te dejaban salir a la calle, al fin y al cabo yo sólo era el hijo de un jornalero. Nadie te hizo desistir de tu idea de volver a verme. Era como retener agua entre los dedos. Suspendida por el miedo, recibiste el primer beso que te encendió el rostro y a mi me apagó el aliento. Y en los días siguientes las ganas de dormir.

Vinieron más veces y todas furtivas, pero no había secretos perpetuos en un pueblo tan pequeño y lleno de espías. La guerra se recrudeció. Fue entonces cuando te quisieron mandar a un internado. Y de ahí salió la locura, bendita locura. El primero en olerse el asunto fue mi tío. Me dijo que miraba demasiado al horizonte, que estaba inquieto y que ya era hombre para tomar la decisión.

Nos fugamos obligados por las circunstancias. No tenía otra morada que darte que un caserón abandonado en medio del campo y por lecho un montón de paja. El canto nocturno de un alcaraván fue nuestra marcha nupcial. Por un hueco de una ventana desnuda se colaba un lucero que junto con la luna pálida fueron nuestros padrinos. Aquella fue nuestra boda y luna de miel, hambrientos de deseo, mis promesas era tu alimento. Te hice un tocado de margaritas blancas, y el velo de novia se rompió de pura ternura. Deseamos que el reloj bajase los brazos, que sus manillas se relajasen y el tiempo durmiese en un beso profundo. El futuro nos daba miedo pero aquella madrugada calló un fino rocío de esperanza. Sólo estaré asustada si no estoy contigo, me dijiste temblorosa.

Lo peor llegó después cuando te presenté al frío del invierno y al rigor del verano. Sacrificaste la adolescencia. Y le ofrecimos nuestros cuerpos al trabajo. Nuestro hogar lo poníamos allí donde estuviese el tajo. Pernoctábamos en los cortijos con apenas una cortina para preservar nuestra intimidad. Hacíamos la temporada de aceitunas y lo mismo estaba yo golpeando con mi vara al olivo que tú arrodillada bajo el árbol recogiendo los suelos rindiéndole culto y pidiendo perdón. Antes, el algodón, rodeados por millones de gigantescas perlas esponjosas, una saca a la cintura y a sumar quilos, en un doloroso ángulo de noventa grados. Por la primavera venía la remolacha y sus cuidados y después húmedo el arroz. La nocturna siega del garbanzo, para acabar con la vendimia. Tu silueta se iba moldeando a esta nueva vida llena de sinsabores y caprichos del clima. Todo era soportable menos tu ausencia. Viajábamos aquí y allá sin otro ajuar que un hatillo y lo puesto. Hasta que entramos de realquilados y llegó nuestra primera flor. Venía con nosotros a todas partes, por cuna la esportilla, arropadita para que la escarcha no nos la robase. Tomé la determinación de hacerte una casa y de evitaros miserias. Por eso me marché al extranjero.

Llorabas aquella mañana cuando tomé el autobús. Yo no lo hice por no preocuparte, pero abandonaros, ¡dolía tanto! Para consolarte, ¿recuerdas?, te dije que mirases a la luna, que, dónde estuviese, también lo haría en el mismo punto. Que asomases a la niña, para veros a las dos reflejadas. Y que cuando regresase os haría la casa más bella del pueblo y que nunca más el frío os mordería… Cómo si fuese tan fácil. No había ni luz, ni agua, casi todos los días venías del lavadero con las manos paralizadas, para que no nos faltase la limpieza. Allí en la soledad de la lejanía pensaba todo el rato y buscaba cualquier excusa que me catapultase hasta vosotras. Al final ganaba el juicio al corazón y aguanté el tiempo suficiente para conseguir nuestros propósitos.

Gracias a Dios, en mi ausencia, hiciste las paces con tus padres y le compraron ropita a la nieta y te dejaron volver aunque fuese de prestado. Todo se arreglaba.

Con el tiempo regresé para hacer nuestro sueño realidad: un hogar. No precisamente como se había soñado pero real. El extranjero quedaba tan lejos que se me olvidó el camino y jamás volví a irme de tu vera. Llegó la segunda flor y parecíamos más felices que nunca por que, además, yo tenía un trabajo fijo. Era como si la felicidad se sintiese tan a gusto que no quisiera abandonarnos.

Pero los malos tiempos llegaron y de nuevo la vida te puso a prueba. Mi pierna vino a romperse de la manera más tonta. Parado y sin recursos veía como te echabas la casa cuestas y traías el pan, mientras este inútil se compadecía por su impotencia. No tuve otra cosa que hacer que perder el tiempo en los bares y alimentarme de desgana. Mi cerebro destilaba sinrazón y la sinrazón se transformaba en desgracia y dormía en tu cama. Cómo olvidar tu pena por el amante que había muerto y el despojo que te nacía. Las niñas se asustaban al ver como me tambaleaba. Hasta que una noche quedé en la calle, incapaz de llegar a ninguna parte. La mañana me recibió muerto de frío tirado en una acera. Entonces me di cuenta de que la pierna no me dolía, y envuelto de vergüenza regresé a casa en donde el sueño no había hecho noche. Me costó que volviese el de antes, tanto que jamás lo logré. Pero el nuevo era mejor, era un yo escarmentado.

Algunos seres queridos comenzaban a abandonarnos, así mi tío, (que fue quién me crió) se largó una mañana porque su corazón le dijo: Hasta aquí hemos llegado. Tu padre quedó en una silla de ruedas, no aguantó mucho. Varios amigos por esas cosas inesperadas. Y tu madre del dolor miserere. El mundo giraba y se iba renovando. A base de palos andaba el burro.

Volvió la paz, y tu patio florecía con geranios, rosales, claveles y en las noches de verano un manantial llamado jazmín nos inundaba con su perfume. Las niñas jugaban alrededor de nosotros y por la puerta llegaba el fresco de la calle.

Los años pasaban sin avisarnos. Las niñas se transformaban en palomas y por nuestra puerta revoloteaban las torcaces. Aunque no estábamos arrepentidos de lo nuestro, tampoco queríamos para ellas nuestra precipitación y gracias a Dios no ocurrió. Su suerte fue dispar pues una quiso estudiar. Pero ambas coincidieron en hacer la vida que querían.

Después llegó tu enfermedad y todos los esfuerzos por recuperarte. Parece que fuera ayer. La casa comenzaba a agrandarse; nuestras hijas se iban. Al poco tiempo llegaron los nietos y parecía que todo volvía a empezar. Nuestras ilusiones tomaron nuevas fuerzas. Esperábamos a que los niños hiciesen cualquier cosa para reírnos. El primer diente, los primeros pasos, el primer: “Abuela” o “Abuelo”. Todo a estrenar y sobre todo un universo distinto al que nos encontramos. Nos pedían caramelos o cualquier golosina, incluso que me subiese a la azotea para cogerle una estrella.

Para entonces mis huesos cogieron holgura y me chirriaban dentro del cuerpo. Mi cabeza se volvió de algodón. Los años también habían pasado para nosotros y nos faltaba poco para la jubilación.

Yo ya no era el mismo en el trabajo. Me quedaba detrás de los jóvenes y cada noche me dormía fatigado, pero no te decía nada. De todos modos ¿qué hubiese solucionado con decírtelo? Llegué al descanso exhausto y con la sensación de que hacía rato me lo había ganado. Más rápido que nuestras hijas crecían nuestros nietos, que corrían por la casa y formaban toda clase de algarabía. Recuerdo enfadarme más de una vez por tanto ruido, pero después lo echaba de menos.

Nuestros dientes comenzaron a no aguantarnos. Los lunares se transformaban en avisperos. Los huesos se hacían de plomo. Manchas como desconchones aparecían en nuestros rostros y la piel se erosionaba. Te miré y me di cuenta de que lo hermosa que eras, que nunca te quejaste y que tus manos ahora lentas tenían todavía el tacto de la amapola. No había nada más hermoso que haber llegado a esta edad y todavía conservar intacto el amor.

Como te dije al principio ahora he de irme. Una extraña dama me espera, afila su guadaña y me mira. Lo que ignora es que me voy a adelantar. Mi cuerpo cansado no aguanta más el dolor. Y las drogas no me hacen sentirme vivo. Pero no pienses ni por un momento que he dejado de amarte, tampoco sientas celo de esta turbia mujer. Ni tengas prisa en reunirte conmigo. Yo tengo tareas que hacer. Aprenderé a coser un traje de novia. Prepararé una gran boda, un coro de ruiseñores nos trinarán la marcha nupcial y habrá un gran banquete donde no falte ninguno de los que se fueron. He de construirte una casa, la que siempre soñaste, con un arriate donde no falten rosales, ni geranios, ni claveles, ni jazmines. Haré una cuna para las niñas. Y cogeré estrellas a tus nietos. Cuando llegues adornaré tu pelo negro con flores de calabacines y no nos faltarán tardes en el huerto.

Azalea Jactancia Esteban

Una primicia que me dejó colgar Antonio para compartir con ustedes, primicia porque él aun no lo llevó a su pagina….
A mí me encantó el poema, esa cosa cortante y como bofetada para despabilarte…

BIENVENIDO AL MUNDO
Otra vez el espejo sostiene mi mirada desafiante,
colorea en su superficie líquida el autorretrato del cansancio,
no se compadece de mis ojeras, disfruta de mis suspiros
y destruye el poco rastro de los sueños que viví.

Bienvenido al mundo,
ya es hora de despertar.

Nube Gris es una simpatica señorita que conocí por estos lares de Internet, es una joven estudiante de periodismo, española residente en Andalucía y que escribe desde siempre, lo suyo son los relatos eróticos. Nube me ha mandado uno de esos relatos para compartir con todos, los dejo con él y que lo disfruten:

Dentro de mí

La noche fue colosal. Tu me tendiste en la cama cual hoja de un árbol en otoño. Yo me deje hacer y sentí el tacto de tu mano en mis pechos. Tu cuerpo se derrumbó junto al mío, y nos fundimos en uno más libre, más bello, un cuerpo a nuestra medida.
Me gustó tenerte dentro de mí, fue una experiencia para no olvidar, y que no olvidaré jamás, pues cada noche la rememoro en el silencio de nuestros sueños, en el silencio de nuestros cuerpos ardientes y concupiscentes.
Que no se haga mañana, que no llegue la luz del Sol a nosotros, que siempre sea noche para tenerte dentro mí.

Derechos de autor de Carolina Vanni

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.