Lluvia

Qué lluvia dañina, que lluvia angustiante y debilitante, que lluvia de mierda…. pensé.
Eran las ocho de la mañana y el panorama se veía copiosamente horrible desde la mirilla de mi puerta del frente. Esperaba un taxi que nunca llegaría y que reclamé hasta que se hagotó el credito del celular.
No tengo pilotos, siempre quise pero nunca compré. ¿Por qué uno se deja estar con cosas tan simples y tan útiles? Pensé eso tambien… Tomé el paraguas, me abroche la campera y me crucé el bolzo. En un acto reflejo tomé los anteojos de sol , ridícula pensé…
Salí. Al tiempo que empujaba la puerta hinchada por el agua, brilló un relámpago y sonó un trueno… Tal como ocurre ahora, 6 horas después y a la vez que escribo este presiso renglón : ¿Tendré una conexión con el clima? Digo, por lo del relámpago, como lo escribo y sucede….ahí va otro. Además estoy llorando mucho y parece que hago llover o tal vez sea al revés, lo raro y cierto es que comienzo comienzo a llorar antes que el cielo…. bua….
Decía que salí y ya cuando bajé del escalón a la acera el agua entró en mis zapatos, que deagradable, pensé, cómo puede haber gente a la que le gusta o simplemente no le molesta la lluvia…. Ahí nomás ví pasar dos chicas empapadas y felices de la vida rumbo a la escuela, llevaban los zapatos en la mano, por el solo placer de mojarse los pies porque los zapatos ya estaban mojados. Me sentí media estúpida frente a ellas haciendo malabares con mi paraguas tratando de poner llave ala puerta hinchada….
Emprendí el camino bien por la orillita de la vereda pegada a la pared como me enseñaba mi abuela cunado era chica “ contra la pared y rapidito “… me pareció oirla. Doblando la esquina desparecieron las chicas y me sentí un poco mejor…

(continuará mañana o pasado…mientras dure la lluvia)

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6 comentarios en “Lluvia

  1. Ayer tuve una experiencia con la lluvia bastante, cómo diría yo, incómoda. El caso es que yo tengo un paraguas rojo, pero rojo, rojo. Tan rojo que creo que salgo en las fotos de satélite. Estaba cruzando la calle en un semáforo. Llovía. Todo el mundo llevaba paraguas. Vino una ráfaga de viento. Esto no es raro, lo raro es que sólo me afectó a mi. Las varillas de mi paraguas se volvieron todas hacia arriba. El resto de los paraguas de la calle permanecían serenos, en calma, cumpliendo la función que se les ha encomendado en este universo. Empecé a luchar con él, literalmente. Tardé unos minutos en devolverle su aspecto habitual. Para entonces ya me había calado. Y allí estaba todo el mundo mirándome: peatones, conductores… Me los imagino a todos en su casa, después de cenar, contándoles a sus familias: “Hoy vi en la calle a una chica con un paraguas rojo pasando un apuro tremendo… “

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  2. Hermanita ya pasamos cosas peores, hagamos fuerza entre todos para que esta vez todo pase rapidito y lo mejor posible.

    Y como siempre, estamos todos juntos para ayudarnos.
    Aprovechemos este segundo de luz y comunicación ante tanto caos y tanta tristeza en una ciudad realmente colapsada… 😦

    Fuerza, fuerza!!! un abrazo grandoteeeeee

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  3. gracias a todos por los comentarios…. la verdad que cuando lo escribí el otro día no sabía que esta lluvia iba hacer tanto daño en la ciudad…
    Recurdo momentos del 2003 y agradesco no estar inundada esta vez. Les prometo que el relato terminará en algún momento, por ahora las musas no me acompañan…
    Besos a todos!!!!

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